¿En qué se diferencian los queloides de las cicatrices hipertróficas?
Ambos se deben a una proliferación excesiva de colágeno durante el proceso de cicatrización. La cicatriz hipertrófica se mantiene dentro de los límites de la herida, aparece de forma temprana y puede atenuarse y aplanarse gradualmente después de 1–2 años. El queloide sobrepasa los bordes originales, continúa creciendo durante meses o años, no remite espontáneamente y suele causar picor y dolor evidentes. Los queloides tienen un componente genético y constitucional; las personas con predisposición son muy propensas a desarrollarlos nuevamente ante cualquier herida nueva.
Localizaciones y causas frecuentes
Pecho, hombros, parte superior de los brazos, lóbulos de las orejas (tras perforaciones), ángulo mandibular (tras acné quístico) y zonas quirúrgicas. Cualquier lesión cutánea —acné inflamatorio, piercings, cirugías, quemaduras, tatuajes o varicela— puede desencadenarlos en personas predispuestas.
¿Por qué no se extirpan simplemente?
La extirpación quirúrgica crea una nueva herida en personas con predisposición a queloides, y la nueva cicatriz suele ser más grande que la anterior. La cirugía solo se considera cuando se combina inmediatamente con medidas para prevenir la recurrencia (inyecciones intralesionales posoperatorias, presoterapia o radioterapia superficial en casos seleccionados) y para queloides de gran tamaño que no responden a las infiltraciones.
Tratamientos basados en evidencia
Infiltraciones intralesionales de corticoides cada 3–6 semanas, en múltiples sesiones, para ablandar, aplanar la cicatriz y aliviar el picor; pueden combinarse con otros fármacos intralesionales si la respuesta es insuficiente. Láser vascular para reducir el eritema y el prurito. Presoterapia y láminas de silicona como apoyo y para prevenir recaídas. Crioterapia para lesiones pequeñas. Los resultados son progresivos y requieren un seguimiento de al menos 1 año para vigilar posibles recidivas.
¿Qué hacemos en BonBoz?
Nuestros dermatólogos realizan una evaluación diagnóstica para diferenciar entre queloide, cicatriz hipertrófica y descartar otras lesiones; diseñan un plan de infiltraciones intralesionales con controles pautados, combinándolo con láser o presoterapia según corresponda; y brindan pautas de prevención de cicatrices ante nuevas heridas en pacientes predispuestos. Se le informará con total claridad: el queloide es una condición crónica del tejido cicatrizal, por lo que el objetivo real es aplanarlo, ablandarlo, eliminar el picor y evitar su crecimiento —no "borrarlo por completo".