Mecanismo
Con la edad, la piel del párpado superior pierde elasticidad, la grasa orbitaria se hernia hacia adelante y el músculo orbicular se vuelve flácido; el párpado se vuelve pesado, cubre parte de la hendidura palpebral y da a la mirada un aspecto cansado o triste. La blefaroplastia superior completa aborda estos tres factores: extirpa una tira de exceso de piel previamente calculada, extrae o redistribuye la grasa herniada (evitando resecciones excesivas para no provocar un aspecto de ojo hundido) y crea un nuevo pliegue fijando la piel y el músculo a la aponeurosis del músculo elevador a una altura adecuada.
¿Cuándo está indicada la técnica completa en lugar de la incisión corta o la sutura?
Está indicada cuando el exceso de piel se extiende desde el ángulo interno hasta el externo del ojo, hay un volumen graso considerable o en pacientes mayores de 35–40 años con signos evidentes de envejecimiento palpebral. La técnica por sutura (no incisional) y la incisión corta no permiten eliminar cantidades significativas de piel y grasa, lo que genera resultados incompletos o poco duraderos. Por el contrario, los pacientes jóvenes con piel fina no suelen requerir una blefaroplastia completa.
La blefaroplastia completa no significa "hacer los ojos más grandes"
El objetivo es lograr un párpado más ligero, un pliegue definido y simétrico, y una apertura palpebral natural; las dimensiones anatómicas de la hendidura palpebral no cambian. Un pliegue excesivamente alto o una resección exagerada de piel generan un aspecto artificial de "ojo operado" y son difíciles de corregir; por ello, el cirujano prioriza resecar solo lo necesario y preservar la proporción entre el borde palpebral y la ceja. Antes del procedimiento, el especialista debe descartar ptosis de la ceja (que requiere un lifting de cejas previo) y ptosis palpebral por disfunción del músculo elevador (que requiere corrección muscular); una blefaroplastia aislada en estos casos acentuaría la pesadez de la mirada.
Riesgos a considerar
Cicatriz dentro del pliegue con tonalidad rosada durante 1–3 meses; asimetría; pliegue demasiado alto o bajo; resección excesiva de piel o grasa que cause aspecto de ojos hundidos o lagoftalmos (dificultad para cerrar completamente los ojos al dormir); inflamación y hematomas prolongados; ojo seco temporal; hematoma e infección (poco frecuentes). La mayoría de las pequeñas asimetrías mejoran espontáneamente una vez que la inflamación cede por completo, tras 3–6 meses.
En BonBoz
Un cirujano plástico especialista realiza la consulta presencial: mide el exceso de piel con pinzas de calibración, evalúa los compartimentos grasos, efectúa pruebas funcionales de la ceja y del músculo elevador, y simula la posición del pliegue. La técnica se enfoca en un enfoque conservador: resección cutánea precisa, redistribución de la grasa en lugar de su ablación total y sutura intradérmica para obtener una cicatriz imperceptible. El mismo cirujano que realiza la consulta es quien opera; el trazado de la incisión, la cantidad de piel a retirar, el tiempo de recuperación de la inflamación y los posibles riesgos se explican detalladamente antes de tomar su decisión.