Mecanismo
Las bolsas debajo de los ojos se forman cuando la grasa orbitaria se hernia hacia adelante a través de un tabique orbitario debilitado. El abordaje transconjuntival realiza una pequeña incisión en la cara interna del párpado inferior, accediendo directamente a los tres paquetes grasos (interno, medio y externo) sin necesidad de cortar la piel ni el músculo orbicular de los ojos. El cirujano extirpa el exceso de grasa herniada o la redistribuye para rellenar el surco lagrimal (reposicionamiento de grasa). Al no intervenir en el plano cutáneo-muscular, el riesgo de retracción palpebral (ectropión) es significativamente menor que en el abordaje externo, además de no dejar cicatrices visibles.
¿Quién es un buen candidato y quién no?
Candidatos adecuados: personas con bolsas de grasa evidentes, piel del párpado inferior con buena elasticidad y pocas arrugas, generalmente entre 25 y 45 años; personas con bolsas acompañadas de surco lagrimal (para reposicionamiento graso); y quienes deseen evitar cicatrices externas. No adecuados: personas con exceso de piel y arrugas pronunciadas en el párpado inferior, ya que al retirar la grasa sin soporte subyacente, las arrugas se harán más notorias; este grupo requiere resección del exceso de piel (se puede combinar el abordaje transconjuntival para tratar la grasa con una microincisión externa para extirpar la piel).
¿Extracción o reposicionamiento de grasa?
Si solo hay bolsas sin surco lagrimal: se realiza una extracción conservadora de la grasa necesaria (una resección excesiva puede causar un aspecto hundido y envejecido). Si las bolsas se acompañan de un surco lagrimal profundo: se redistribuye el paquete graso hacia abajo para rellenar la depresión, corrigiendo tanto las bolsas como el hundimiento en un solo procedimiento. El cirujano determinará la mejor opción durante la consulta mediante la palpación y evaluación individual de cada paquete graso y la profundidad del surco.
Riesgos que debe conocer
Inflamación y hematomas durante 1–2 semanas, hemorragia subconjuntival (enrojecimiento de la esclerótica) durante algunas semanas, sequedad ocular temporal, asimetría o resección incompleta del paquete graso externo, sobrecorrección con aspecto hundido, hematoma retrobulbar (extremadamente raro, constituye una urgencia médica) e infección (rara). Dado que no elimina el exceso de piel, los pacientes con flacidez cutánea pueden notar arrugas más marcadas tras la cirugía.
En BonBoz
Un cirujano plástico especialista realiza la consulta presencial para evaluar la ubicación y el tamaño de cada paquete graso, la elasticidad de la piel, el surco lagrimal y el tono palpebral. Si la piel tiene buena turgencia, el cirujano optará por el abordaje transconjuntival y determinará si es más conveniente la extracción o el reposicionamiento de grasa; si existe exceso cutáneo, le informará con total transparencia la necesidad de una resección de piel y le explicará las opciones. El mismo cirujano que realiza la consulta es quien lleva a cabo la intervención; los tiempos de inflamación, el enrojecimiento conjuntival y el cronograma de revisiones postoperatorias se explican detalladamente con antelación.