¿Por qué los ojos hundidos hacen que el rostro luzca cansado?
La zona periocular es donde el juego de luces y sombras determina una apariencia fresca o fatigada. Cuando la grasa periorbitaria se atrofia o desciende, el párpado superior se hunde y genera un surco profundo bajo el arco superciliar; en el párpado inferior, la transición entre el párpado y la mejilla se hace evidente como un surco lagrimal donde la luz no incide, proyectando una sombra oscura. Esta sombra suele confundirse con ojeras pigmentarias, pero el corrector no logra disimularla por completo, ya que su origen es estructural y no una alteración del tono de la piel.
Tres patrones comunes de pérdida de volumen
Órbitas profundas congénitas: estructura ósea orbitaria profunda con párpados superiores hundidos desde una edad temprana; con frecuencia acompañada de un pliegue palpebral amplio y marcado. Atrofia grasa por envejecimiento: hundimiento progresivo del párpado superior a partir de los 35–40 años, acentuado por el descenso de la ceja. Bolsas grasas con surco lagrimal: herniación de la grasa del párpado inferior hacia adelante que forma una bolsa, inmediatamente seguida por la depresión del surco lagrimal, coexistiendo exceso y déficit en una misma zona. Este tercer patrón explica por qué limitarse a "eliminar la bolsa" o solo "rellenar el surco" ofrece resultados incompletos.
¿En qué se diferencia la recolocación de grasa del relleno con ácido hialurónico?
Los rellenos dérmicos reponen volumen de forma temporal y están indicados en pérdidas leves sin bolsas grasas asociadas. Dado que la piel periocular es muy fina, una aplicación en un plano incorrecto puede provocar irregularidades o una coloración azulada (efecto Tyndall). La recolocación o transposición de grasa es un procedimiento quirúrgico que moviliza las propias bolsas grasas herniadas del párpado inferior para rellenar el surco lagrimal, corrigiendo la bolsa y la depresión en una sola intervención con resultados duraderos al utilizar tejido autólogo. El injerto de grasa autóloga (lipotransferencia), obtenido de otra zona corporal, se reserva para cuencas hundidas sin presencia de bolsas; debido a que una fracción de la grasa injertada se reabsorbe con el tiempo, el cirujano puede realizar una ligera sobrecorrección.
¿Qué factores determinan el grado de mejoría?
El grado de déficit de volumen, la presencia o no de bolsas grasas, el grosor de la piel del párpado inferior, el tono o laxitud palpebral y la edad. La piel fina experimenta una notable mejoría de las sombras cuando cuenta con una capa grasa de soporte subyacente; una laxitud cutánea severa requerirá además el tratamiento del exceso de piel.
¿Cómo aborda BonBoz los ojos hundidos?
Un cirujano plástico especialista realiza una valoración presencial bajo iluminación estandarizada para diferenciar las sombras estructurales de la hiperpigmentación, evaluando mediante palpación las bolsas grasas, la profundidad del surco lagrimal y el tono del párpado inferior. El plan de tratamiento se individualiza según el patrón de déficit: recolocación de grasa cuando coexisten bolsas y surco lagrimal; lipotransferencia autóloga para órbitas profundas; o rellenos dérmicos para déficits leves en pacientes que prefieren evitar la cirugía. El mismo médico que realiza la consulta es quien ejecuta el procedimiento, detallando previamente los tiempos de recuperación y el porcentaje estimado de reabsorción del injerto graso.