Cómo identificar las cicatrices onduladas (rolling scars)
Al estirar la piel de las mejillas, la zona deprimida se alisa casi por completo; este es el signo característico de las cicatrices onduladas, a diferencia de las cicatrices en furgón (boxcar) o en picahielo (icepick), que permanecen visibles al estirar la piel. La superficie tiene un aspecto ondulado o de depresiones suaves, sin bordes definidos. Este tipo suele aparecer en la parte inferior de las mejillas y en la mandíbula, donde antes hubo acné inflamatorio extenso.
¿Por qué no es suficiente tratar solo la superficie?
El origen de las cicatrices onduladas son las bandas fibróticas subyacentes que anclan la base de la cicatriz al tejido profundo. El láser o el microneedling actúan sobre la dermis superficial y media para generar nuevo colágeno, pero si las bandas fibróticas siguen tirando hacia abajo, la base de la cicatriz difícilmente se elevará. Por ello, ante las cicatrices onduladas, el médico suele considerar la subcisión antes o en la misma sesión que los métodos de superficie.
¿Qué es la subcisión?
El médico introduce una aguja o cánula especializada debajo de la piel para cortar las bandas fibróticas y liberar la base de la cicatriz. Esta microlesión controlada en la profundidad también estimula al organismo a generar nuevo tejido que rellena el espacio liberado. Se trata de un procedimiento mínimamente invasivo bajo la piel que debe ser realizado por un médico con anestesia local; posteriormente, pueden aparecer hematomas leves durante unos días.
¿Cómo combinarlos adecuadamente?
Un protocolo habitual incluye: subcisión para las zonas onduladas, seguida de láser CO2 fraccional o radiofrecuencia con microagujas para mejorar la textura de la superficie y las cicatrices intercaladas; en ocasiones, se añaden rellenos temporales o PRP para favorecer la recuperación según la indicación médica. El orden y el intervalo entre cada paso los determina el médico en función de la respuesta de su piel.
¿Qué hacemos en BonBoz?
El dermatólogo evalúa la piel, realiza la prueba de estiramiento para clasificar cada zona de cicatriz, marca las áreas que requieren subcisión y detalla el plan de tratamiento combinado, el número estimado de sesiones y el tiempo de recuperación. El grado de mejoría varía según el organismo y la profundidad de las lesiones; el médico le explicará con total claridad lo que se puede y no se puede lograr antes de que tome una decisión.