¿Cómo se ven las cicatrices en furgón (boxcar)?
Se observan depresiones con bordes bastante definidos, como si se hubiera extraído un pequeño fragmento de piel, con una base plana en lugar de puntiaguda. Bajo una luz oblicua, los bordes de la cicatriz proyectan una sombra en forma de contorno. Este tipo de cicatriz suele deberse al acné inflamatorio extendido o a la varicela, y a menudo coexiste con cicatrices en rodillo (rolling) en la misma zona de las mejillas.
La profundidad determina el enfoque del tratamiento
Las cicatrices en furgón superficiales (de menos de aproximadamente 0,5 mm) responden bien a las técnicas de rejuvenecimiento cutáneo (resurfacing), ya que la pérdida de tejido se limita a la dermis superficial o media. Las cicatrices en furgón profundas presentan bordes más empinados y una base más baja, por lo que requieren una estimulación más profunda: microagujas con radiofrecuencia (RF), láser de CO2 a niveles de energía más altos o la aplicación puntual de TCA en el fondo de la cicatriz. El médico clasifica la profundidad mediante dermatoscopia/evaluación cutánea y palpación, no por simple estimación visual.
¿Por qué se necesitan varias sesiones?
El nuevo colágeno necesita varias semanas para formarse después de cada estímulo. Cada sesión eleva gradualmente la base de la cicatriz; los resultados son acumulativos a lo largo del tratamiento. Realizar sesiones con demasiada frecuencia no acorta el tiempo de recuperación y aumenta el riesgo de hiperpigmentación postinflamatoria, especialmente en fototipos de piel más oscuros.
Qué hacer antes de tratar las cicatrices
Es necesario controlar el acné inflamatorio activo, evitar manipular o pellizcar las lesiones y aplicar protector solar de manera constante durante al menos unas semanas previas. Una piel estabilizada responde mejor y presenta menos complicaciones. Si está tomando retinoides orales para el acné, debe informar al médico, ya que esto influye en el momento adecuado para realizar el procedimiento.
¿Qué hacemos en BonBoz?
El dermatólogo evalúa la piel, cuantifica y clasifica las cicatrices, determina su profundidad y luego propone un plan de tratamiento combinado: láser CO2 fraccionado o microagujas con RF para toda la zona, TCA cross para cicatrices profundas individuales y subcisión si coexisten cicatrices en rodillo. Se le explicará con claridad el número estimado de sesiones, el tiempo de recuperación y los cuidados posteriores; el grado de mejoría varía según cada organismo y el médico no promete cifras de antemano.