¿Por qué la giba nasal se nota más de perfil que de frente?
El dorso nasal está formado por los huesos nasales en la parte superior y los cartílagos laterales en la parte inferior. Cuando estas dos estructuras sobresalen por encima de la línea recta ideal que une la raíz nasal (radix) con la punta de la nariz, la luz proyecta una sombra debajo de la prominencia; de frente apenas se percibe, pero de perfil se hace evidente de inmediato. Muchas personas solo lo notan al verse en fotografías de perfil.
¿Giba ósea o giba cartilaginosa?
Una giba ubicada en la parte alta y dura al tacto es una giba ósea; una giba más baja, cercana a la punta nasal y más blanda, es una giba cartilaginosa. La más común es la giba mixta, situada en la unión entre el hueso y el cartílago (área de la clave de bóveda o *keystone area*). Esta distinción determina la técnica quirúrgica: la giba ósea requiere limado u osteotomía controlada, la giba cartilaginosa precisa resección del cartílago, y la giba mixta exige ambos procedimientos, asegurando siempre la estabilidad de la unión para evitar el colapso del dorso nasal.
¿Por qué no basta con solo reducir la giba?
La simple reducción de la giba aplana el dorso, pero puede dejar una deformidad en "techo abierto" (*open roof*), donde los bordes óseos separados ensanchan el dorso nasal, o hacer que la raíz de la nariz parezca relativamente más baja. Por esta razón, los cirujanos suelen combinar procedimientos: reducir la giba, estrechar los huesos nasales si es necesario y elevar ligeramente la raíz o la punta nasal para lograr un perfil continuo y armónico. En pacientes con piel fina, cualquier mínima irregularidad residual tras el limado se hace visible, por lo que es necesario cubrir la zona con injertos de cartílago o tejido blando.
¿Qué factores determinan el grado de mejoría?
La altura de la giba, el grosor de la piel, la estabilidad del área de la clave de bóveda, la presencia de una desviación del tabique nasal y los antecedentes de cirugías previas en la nariz. Una giba pequeña en una piel gruesa suele lograr un dorso liso con una intervención moderada; una giba grande en una piel fina requiere una técnica mucho más meticulosa y expectativas realistas.
¿Cómo aborda BonBoz la giba nasal?
Un cirujano plástico especialista realiza una evaluación presencial, toma fotografías estandarizadas desde múltiples ángulos y analiza la giba osteocartilaginosa, el grosor de la piel, la función respiratoria y el tabique nasal. El plan quirúrgico se diseña de forma personalizada según la anatomía de cada paciente: solo reducción de la giba, reducción combinada con elevación de la raíz nasal, o rinoplastia estructural cuando se requiere corregir también la punta y la columela. El mismo médico que realiza la consulta es quien lleva a cabo el procedimiento; todos los riesgos y los tiempos de recuperación se explican detalladamente antes de que tome una decisión.